La amiloidisis asociada a la diálisis (DRA por sus siglas en inglés) es común en gente que se ha sometido a diálisis por más de 5 años.

 

La DRA se desarrolla cuando las proteínas de la sangre se depositan en las articulaciones y los tendones causando dolor, rigidez y líquido en las articulaciones, como en el caso de la artritis. Los riñones filtran estas proteínas, pero los filtros de la diálisis no son tan eficaces.

 

Para obtener más información, consulte la hoja informativa del NIDDK titulada Amyloidosis and Kidney Disease. (Esta publicación sólo está disponible en inglés.)

 

La amiloidosis primaria puede ocasionar afecciones como:

  • Síndrome del túnel carpiano
  • Daño al miocardio (miocardiopatía), lo cual lleva a insuficiencia cardíaca congestiva
  • Malabsorción intestinal
  • Hinchazón del hígado
  • Insuficiencia renal
  • Síndrome nefrótico
  • Problemas de nervios (neuropatía)
  • Hipotensión ortostática (caída en la presión arterial al pararse)

La amiloidosis primaria es poco común.

 

Los síntomas pueden incluir cualquiera de los siguientes:

  • Ritmo cardíaco anormal
  • Hinchazón de la lengua
  • Fatiga
  • Entumecimiento de manos y pies
  • Dificultad respiratoria
  • Cambios en la piel
  • Problemas para deglutir
  • Hinchazón de brazos y piernas
  • Debilidad para agarrar con la mano
  • Pérdida de peso

 

Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad son:

  • Disminución del gasto urinario
  • Diarrea
  • Ronquera o cambios en la voz
  • Dolor articular
  • Debilidad

 

En el caso de la Amiloidosis Renal:

La amiloidosis renal por lo general es una enfermedad sistémica, por lo que estos síntomas se acompañan de síntomas relacionados con la función anormal de otros órganos. Estos pueden incluir la enfermedad hepática y la ampliación, la insuficiencia cardiaca, enfermedad de los nervios, la tiroides y los problemas de la ampliación de las vías gastrointestinales.

La amiloidosis sistémica a menudo es una enfermedad fatal debido a la participación de múltiples órganos, pero la progresión de los tratamientos de la enfermedad y disponibles puede variar dependiendo de la anormalidad proteína implicada. Por ejemplo, cuando la proteína anormal se produce en el hígado, la progresión de la enfermedad a veces se puede detener con éxito un trasplante de hígado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.