Una vez al mes su equipo de profesionales de la diálisis le hará una prueba de sangre aplicando una de dos fórmulas, URR o Kt/V, para ver si sus tratamientos están eliminando suficientes desechos.

 

Ambas pruebas tienen como objetivo determinar un producto de desecho específico llamado nitrógeno ureico (BUN por sus siglas en inglés) como indicador del nivel total de productos de desecho en su cuerpo.

 

La incidencia de enfermedad renal terminal tiene una tasa de mortalidad anual del 24% y se duplica en cada década. Por su parte, la insuficiencia renal crónica (IRC) es 100 veces más frecuente que la insuficiencia renal terminal y crece a mayor velocidad aún. El tratamiento precoz de la IRC puede evitar o dilatar la etapa de insuficiencia renal terminal, sin embargo los informes de los programas nacionales de salud señalan una baja detección de la IRC, incluso en centros de alta complejidad.

 

Una vez que se comprobó que el paciente tiene IRC es necesario conocer el estadio en que se encuentra, la causa y factores comórbidos.  La evaluación del paciente estará guiada por los síntomas (exantema, artritis, o síntomas urinarios), los antecedentes familiares (riñón poliquístico) y la presencia de enfermedades sistémicas que puedan afectar al riñón.
Diversas pruebas pueden ayudar a establecer la enfermedad de fondo causal. Las pruebas del complemento 3 y 4 se emplean para las colagenopatías, enfermedades relacionadas con la hepatitis C y con las del complejo inmunitario.

El anticuerpo citoplasmático antineutrófilo identifica vasculitis, mientras que la electroforesis de proteínas en sangre y en orina detectan al mieloma múltiple. La ecografía renal al determinar el tamaño de los riñones, aporta un informe diagnóstico y pronóstico. Riñones de tamaño normal indican que el daño renal es reversible, mientras que riñones de tamaño reducido señalan un daño irreversible. La asimetría renal sugiere enfermedad renovascular.
La biopsia renal es un recurso final cuando no hay un diagnóstico por los otros medios. Habitualmente se indica en pacientes que tienen IRC y no son diabéticos o cuando hay sospecha de glomerulonefritis.

 

Para obtener más información sobre estas mediciones, consulte la hoja informativa del NIDDK titulada Hemodialysis Dose and Adequacy. (Esta publicación sólo está disponible en inglés.)

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