El objetivo principal del tratamiento es mantener los niveles de azúcar en la sangre, dentro de los valores normales, y radica en:

 

  • Una buena alimentación baja en harinas, azúcares y grasas
  • Caminar y hacer ejercicio de acuerdo a las indicaciones médicas
  • Bajar de peso si hay obesidad
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas
  • Evitar el tabaquismo
  • Lavar y cepillar regularmente dientes, lengua y encías con pasta dental
  • Revisar los pies diariamente, lavarlos a diario con agua y jabón
  • Verificar la temperatura del agua con las manos antes de meter los pies

 

Seguir las indicaciones médicas (tomando antidiabéticos) y dietas alimenticias prescritas por el especialista.

Cada paciente debe ser tratado en forma individual de acuerdo a su talla, peso y actividad física. Algunos fármacos orales mejoran la secreción de insulina, pero no todos se pueden utilizar en los pacientes. Hay otro tipo de medicamentos como la insulina, así como inhibidores de la absorción del azúcar en el intestino (inhibidores de alfa glucosidasas), no se puede utilizar en cualquier persona, se recomienda que los pacientes sean seleccionados para que realmente respondan a ese tipo de fármacos.

 

Hay otros dos tipos de tabletas para la diabetes que son las sulfonilureas, que sirven para bajar el nivel de glucosa en la sangre, estimulando la secreción de insulina, y otras como las biguanidas que pueden mejorar el efecto de la insulina en el músculo, asimismo disminuyen también la producción de glucosa por el hígado, y de esta manera mejoran los niveles de azúcar de la sangre.

 

La mayoría de las personas tienen la idea de que la insulina puede causar ceguera, pero esos son tabús ya que la insulina humanizada que se utiliza es idéntica a la que producen todos los seres humanos.

 

Los pacientes diabéticos que no llevan un buen control de la enfermedad pueden llegar a padecer ceguera, pero la insulina no tiene nada que ver con el daño en la retina, por el contrario, con la aplicación de la misma se va a lograr un mejor control de la glucosa. De esta manera se logra que el paciente tenga una mejor calidad de vida en un futuro, porque se trata de un proceso crónico, degenerativo que va a durar toda la vida.

La atención a la persona que padece diabetes debe ser de la mejor calidad posible, para que pueda valerse por sí mismo y que no sea dependiente; evitando la complicación grave como la ceguera, la insuficiencia renal, infarto cardíaco y daños a las extremidades inferiores que es muy frecuente en este tipo de pacientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.