Es el procedimiento que aprovecha las características de la hemodiálisis de alto flujo y agrega el propio líquido de diálisis en la sangre para remover aún más toxinas de BAJO, MEDIANO Y GRAN peso molecular.

Los flujos de diálisis y de sangre son más altos que los que se manejan en la hemodiálisis de alto flujo, se sugiere manejar: Flujo de líquido de diálisis mayor a 600 ml/min, flujo de sangre mayor a 350 ml/min y el flujo de líquido de sustitución mayor a 120 ml/min.

La duración es de 4 a 5 hrs y tres veces a la semana.

Se remueven moléculas como el Fósforo, B-2 Microglobulina, mioglobina que no se remueven en las terapias de hemodiálisis de bajo y alto flujo.

En el mundo esta terapia se considera como la más cercana a imitar la función de los riñones.